Empezarás el día con calma con una visita a Polop, uno de los pueblos del interior más bonitos de la Costa Blanca, donde las calles empedradas y las vistas a la montaña te invitan a reducir el ritmo y disfrutar del momento. Después, llega el momento de cambiar el encanto tranquilo por la fiesta en toda regla, ya que el Oktoberfest se apodera de La Nucía. Una vez allí, ponte tus lederhosen y levanta tu jarra de cerveza mientras disfrutas de las fiestas a tu propio ritmo, con tiempo libre para tomarte una cerveza y probar la cocina típica alemana.
Enclavada a los pies del Puig Campana, esta tranquila localidad se transforma en el epicentro del Oktoberfest, rebosante de la energía tanto de los lugareños como de los visitantes. Habrá puestos de comida y bebida que ofrecerán clásicos alemanes como las sustanciosas salchichas bratwurst y los pretzels, todo ello mientras el brillo ámbar de la festbier te llama la atención.
Mientras los alegres gritos de «¡Prost!» se entremezclan con los de «¡Olé!», prepárate para bailar sobre las mesas, cerveza a raudales y mucha diversión. Y no nos olvidemos de la banda y sus contagiosos ritmos bávaros. Ya sean melodías tradicionales alemanas o himnos universales de fiesta, tus pies no dejarán de moverse. Para esto, necesitarás tus zapatos de baile.